Pretendía ser la única
que descifrara tus armas
de poeta letal,
pero me quedé en el intento
de ser la musa que
te la pusiera dura
cada madrugada.
Y, bueno, la verdad
es que ese papel tampoco está tan mal,
al menos
piensas en mí.
Magníficos versos que juegan en la cuerda de los dos tipos de deseo: lo que gustaría ser; y el deseo sexual.
ResponderEliminarMaravilloso, te doy mi enhorabuena.
¡Muchísimas gracias! :)
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